jueves, 21 de mayo de 2015

Historias de Canción 13

Todo lo que hacía ese día me salía muy mal, era casi como si me hubiese mirado un tuerto. Al menos, si ese mito (o lo que sea) tuviese algún tipo de fundamento. El caso es que no era, precisamente, lo que yo llamaría un día perfecto.

domingo, 17 de mayo de 2015

Finde Nostálgico: La Espera y la Soledad

Publicada originalmente el 13 de noviembre de 2008, por Erebyel

Otro día. Otro día que me siento sola; sé cual es el remedio; pero una vez más se ha vuelto a esconder.
Él me lo pregunta, yo me lo pregunto: ¿Porqué sigo aceptando una semana más seguir jugando al escondite?. No sé la respuesta exacta, aunque sospecho cual es, no la diré aunque es imaginable.
Sólo puedo esperar a que se canse de esconderse, que decida curar la soledad en la que me encuentro. Por suerte, tengo paciencia y puedo esperar a que se revele.
Y sé que seguiré esperando hasta el final.

sábado, 16 de mayo de 2015

Finde Nostálgico: Las Vacaciones ideales

Publicado originalmente el 3 de noviembre de 2008, por Erebyel

Lo mismo de todos los años. A veces te preguntabas como habías acabado así. Sentado al volante de un coche familiar, un domingo bien temprano, en pleno verano. Y sólo para pasar una semana en casa de tu suegra, que tiene la suerte de tener un bonito chalet al lado de la playa que compartirás con ella esa semana, porque no hay dinero para un hotel, ni siquiera para uno mediocre. Al igual que para billetes de avión o tren.

jueves, 14 de mayo de 2015

MIcrorrelato: El ogro

Érase una vez un malvado ogro que vivía en una enorme y fea casa cerca de un pantano. Ya fuese por el aspecto de su casa o por el del pantano, nadie se acercaba a él. Y pasaba mucho hambre.

martes, 12 de mayo de 2015

domingo, 10 de mayo de 2015

Finde Nostálgico: Sagas familiares. El final (o un nuevo principio)

Publicado originalmente el 10 de noviembre de 2008, por Araxis

Al día siguiente, a pesar de todo, se levantaron temprano. Empezaron a caminar después de un pequeño desayuno, sin pensar en hacia dónde se dirigían. Sólo querían alejarse aún más del castillo. El camino por que transitaban era el mismo por el que iba Tagne tras separarse de Cóvex. Cuando no llevaban demasiado tiempo andando, Cóvex recordó que habría otros como él, hijos ilegítimos que quisiesen cobrar la herencia. Se lo mencionó a Tagne preocupado.